La noche del miércoles 14 de enero, un hombre de nacionalidad venezolana resultó herido de bala en el norte de Minneapolis, Estados Unidos, durante un operativo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que provocó protestas que se han registrado por toda la ciudad.
El incidente se registró una semana después que funcionarios del mismo organismo causaran la muerte de Renee Good, una mujer estadounidense de 37 años, durante una redada contra inmigrantes que también generó manifestaciones masivas en la misma localidad.
Autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) explicaron que el tiroteo se produjo durante una parada de tráfico dirigida, cuando el venezolano presuntamente huyó de los efectivos en su vehículo y, tras chocar contra otro auto, intentó escapar a pie.
El DHS afirmó que el hombre no tiene permiso para estar en el país y, durante su captura, atacó a un miembro de ICE junto a otros dos individuos que salieron de un apartamento cercano, lo que lo llevó a usar su arma. Según el comunicado, el venezolano fue alcanzado por una bala en la pierna y trasladado a un hospital con heridas que no ponen en riesgo su vida.
El hecho desencadenó protestas en la zona, donde decenas de manifestantes se reunieron para expresar su rechazo a las acciones de ICE. Las autoridades locales informaron que algunas personas arrojaron objetos a los agentes, quienes utilizaron gas lacrimógeno para dispersarlos.
Por su parte, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, animó a la población a documentar las «atrocidades» cometidas contra los habitantes. «Ustedes tienen un derecho absoluto a filmar pacíficamente a los agentes mientras llevan a cabo estas actividades», afirmó en un mensaje.







