Una densa nube de polvo procedente del desierto del Sahara cubrió de rojo la ciudad de Heraklion, en la isla de Creta. Grecia. El fenómeno, que se intensificó durante las últimas horas, redujo drásticamente la visibilidad, afectando el tráfico aéreo y marítimo en la región.
Debido a las condiciones extremas, varios vuelos internacionales fueron suspendidos o desviados a aeropuertos alternos. El Servicio Meteorológico Nacional de Grecia reportó que el evento fue impulsado por vientos de hasta 120 kilómetros por hora.
En las calles, los habitantes se vieron obligados a utilizar mascarillas para protegerse de la mala calidad del aire. Las partículas de arena, minerales y suciedad que componen esta masa de aire seco dificultaron la respiración y la formación de nubes.
Aunque estas tormentas suelen dirigirse hacia el océano Atlántico, los vientos alisios desviaron su trayectoria miles de kilómetros hacia el Mediterráneo. Las autoridades locales mantienen el monitoreo mientras persiste la presencia del polvo en el ambiente.






