El ministro de Energía de Trinidad y Tobago, Roodal Moonilal, respondió este domingo, 10 de mayo, a las denuncias emitidas por el Gobierno de Venezuela sobre un presunto derrame de hidrocarburos. El funcionario aseguró que, tras realizar inspecciones de seguimiento mediante drones y embarcaciones, no se avistaron rastros ni residuos de crudo en la superficie del agua.
La declaración surge tras el comunicado oficial del Gobierno venezolano, que alertó sobre una «grave afectación ambiental» en sus costas orientales. Mientras Venezuela sostiene que existen riesgos severos para sus manglares y seguridad alimentaria, el titular de Energía trinitense afirmó que los monitoreos técnicos actuales desmienten la presencia de material.
Con respecto al origen del incidente, Moonilal explicó que la estatal Heritage detectó una fuga el 01 de mayo en las afueras de su campo principal. Según el ministro, se activaron de inmediato protocolos de emergencia que incluyeron el despliegue de químicos para la contención del material. Estos procedimientos fueron notificados a la Guardia Costera y a la Autoridad de Manejo Ambiental de la isla.
Finalmente, reiteró que las labores de mitigación fueron ejecutadas con prontitud, contrastando con la postura de Caracas, que exige medidas de reparación por daños transfronterizos. Con este pronunciamiento, el gobierno de Trinidad y Tobago descarta que el vertido mantenga un impacto activo en la superficie, a pesar de los informes técnicos preliminares presentados por las autoridades venezolanas el fin de semana.







