Ante la amenaza ambiental que representa el derrame de hidrocarburos proveniente de Trinidad y Tobago, el Ministerio para el Ecosocialismo ha intensificado el monitoreo en las costas del oriente venezolano. Bajo la supervisión del ministro Freddy Ñáñez, equipos multidisciplinarios se encuentran desplegados en el Golfo de Paria para frenar el avance del material oleoso.
El operativo, ordenado por la presidencia de la República, se centra actualmente en dos frentes: la verificación in situ en los puntos críticos del estado Sucre y la vigilancia estricta de las zonas estratégicas del Delta Amacuro. "Estamos actuando con el máximo rigor técnico para defender nuestra soberanía ecológica", afirmó Ñáñez.
La prioridad inmediata es la protección de manglares y zonas de reproducción de especies, vitales para el ecosistema marino y el sustento de las comunidades pesqueras de la región. El informe científico resultante servirá como base para determinar las responsabilidades internacionales por este incidente de origen externo.







