La primera Asociación de Ají Jobito en la historia de Venezuela fue constituida en el estado Sucre, producto del trabajo conjunto entre los productores locales y el gobierno nacional.
Roseli Márquez, vocera de la organización, fue la encargada de recibir el documento constitutivo legal por parte del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren).
La consolidación del gremio contó además con el apoyo de otras instituciones nacionales y regionales, como el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI); el Ministerio de Agricultura Productiva y Tierras (Minagricultura); la Gobernación del estado Sucre y la Unión Nacional Campesina (Uncez).
El objetivo de la asociación es garantizar la protección e impulso del ají jobito, rubro autóctono de la entidad oriental y que suele ser visto en zonas del Golfo de Paria así como en Marigüitar, Cumaná y Cumanacoa.
Asimismo, su reconocimiento legal marca un nuevo paso en la ruta técnica para lograr la Indicación Geográfica Protegida (IGP) del cultivo, lo que permitirá salvaguardar su genética, estandarizar su calidad y abrir nuevas fronteras de comercialización.







