Lo que hace unos años parecía una alternativa experimental en los llanos venezolanos, hoy es una realidad que domina el mercado. Venezuela ha dado un golpe sobre la mesa en el sector agropecuario al convertirse en el líder absoluto de América en la cría de búfalos, alcanzando además un impresionante cuarto lugar a nivel mundial.
Con un rebaño que ya pisa las 3,5 millones de cabezas, el país solo tiene por delante a gigantes históricos como India, Pakistán y Egipto. Pero, ¿qué significa esto para el venezolano común?
Del campo al plato: El nuevo protagonista de la dieta
Ya no es raro que la carne que compras en la carnicería sea de origen bufalino. Según datos recientes, entre el 15% y el 20% de la carne disponible en el mercado nacional proviene de este animal. La razón es sencilla: el búfalo se adapta mejor a nuestras tierras húmedas y climas difíciles que el ganado vacuno tradicional.
Carlos Hellmud, vicepresidente de Convecarne, destaca que este crecimiento es un motivo de orgullo. "El búfalo ha tomado mucha cancha", afirma, señalando que este éxito ha permitido que el 98% de la carne que consumimos sea producida aquí mismo, dejando las importaciones reducidas a un mínimo 2% de cortes muy específicos.
¿Por qué este éxito?
- Resistencia natural: El búfalo aprovecha mejor los pastos de zonas bajas y es más resistente a enfermedades.
- Soberanía real: Casi la totalidad del suministro cárnico del país (bufalino y bovino) es hoy de sello venezolano.
- Genética de exportación: Venezuela no solo está produciendo carne, sino que se está convirtiendo en un centro de conocimiento y genética para toda la región.
Este avance llega en un momento clave para el campo venezolano, donde la oferta de búfalo no solo garantiza la proteína en la mesa, sino que levanta la economía de las zonas rurales. De cara al cierre de este 2026, las proyecciones indican que el rebaño seguirá creciendo, consolidando a Venezuela como el "gran cacique" del búfalo en el hemisferio occidental.






