«¿Cómo me van a dejar la bala ahí?»: Venezolano tiroteado por ICE denunció falta de atención

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Kate Lincoln-Goldfinch, abogada del venezolano Wilber Rafael Garcés, quien resultó herido en un tiroteo iniciado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), denunció que su cliente permanece bajo custodia con una bala en su cuerpo y sin recibir atención médica.

Durante una rueda de prensa realizada el lunes 21 de septiembre por Lincoln-Goldfinch, Garcés aprovechó para declarar tras iniciar una llamada telefónica con su esposa, señalando que fue sacado del hospital a donde fue llevado luego del hecho sin que le quitaran el proyectil de la espalda.

«Comentó que estaba sintiendo mucho dolor y que lo llevaron a un centro de detención donde no había cama. Posteriormente, fue trasladado hasta la cárcel de Pearsall, sin recibir medicación», añadió la abogada en su cuenta de X.

Señaló que, tras la rueda de prensa, el hombre de 28 años fue esposado de pies y manos e internado en otro hospital luego de presentar parálisis en el lado izquierdo de su cuerpo. «Necesitamos saber si Wilber está a salvo y recibiendo la atención médica que requiere», dijo.

Por su parte, el Departamento de Seguridad de Estados Unidos aseguró que inició una investigación junto al FBI en contra del oficial que inició la balacera, asegurando que la víctima «entró de manera ilegal al país durante la administración Biden y tenía una orden de deportación».

Los familiares del ciudadano, quien trabajaba como repartidor de Doordash en Austin, Texas, declararon que ingresó a la nación bajo el programa CBP One, creado en 2020 y eliminado tras la llegada de Donald Trump al poder en 2025, y que posteriormente inició un proceso migratorio para regular su estatus.