El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef por sus siglas en inglés), informó que 20.639 niños, niñas, adolescentes y cuidadores han recibido atención psicológica en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio.
Los damnificados tuvieron acceso a servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial respaldados el organismo y sus socios, de acuerdo a un informe publicado en su página web.
«Tres meses después de la emergencia, es necesario mantener este acompañamiento para las familias que afrontan pérdidas, desplazamiento y cambios en su vida cotidiana», añadió.
El reporte destacó que las actividades buscan resguardar el bienestar emocional de los niños y de las personas encargadas de ellos. Sin embargo, los equipos de protección también observaron «agotamiento, estrés prolongado y dificultades de convivencia entre los cuidadores».
A la pérdida o separación de seres queridos se suman la incertidumbre sobre el alojamiento y las nuevas responsabilidades de cuidado, situaciones que requieren acompañamiento continuo y acciones para prevenir la violencia, el abuso y la negligencia.
Manuel Rodríguez Pumarol, representante de Unicef en Venezuela, declaró que un menor de edad que perdió a sus familiares o se ve obligado a dejar su hogar necesita tiempo y personas que lo escuchen para volver a sentirse seguro, al igual que sus representantes, por lo que destacó la necesidad de mantener los servicios de ayuda psicológica dentro y fuera de los campamentos.






