La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el miércoles 21 de octubre que el uso de la máquina fiscal en los comercios de Venezuela ya no será obligatorio.
Rodríguez dio a conocer la noticia durante una reunión con el superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), Román Maniglia, el vicepresidente de Economía, Calixto Ortega y la vicepresidenta Administrativa y de Gobierno Digital, Anabel Pereira.
Maniglia respaldó la decisión, alegando que el equipo era «una barrera de entrada» para los pequeños comerciantes y emprendedores que buscaban formalizarse.
La máquina fiscal era un requisito de larga data para los negocios venezolanos: una impresora especializada que registraba cada transacción y la reportaba en tiempo real al Seniat.
Rodríguez también informó que la lista de contribuyentes especiales fue revisada y se redujo su número de más de 132.000 a 44.000, detallando que el proceso permitirá incorporar a quienes debían pertenecer a la categoría y excluir a quienes recibieron la clasificación sin cumplir con los requisitos.
La mandataria encargada sostuvo que estos cambios buscan mejorar los servicios tributarios y la recaudación.






