Las autoridades de India mantienen desplegados equipos de emergencia en varias localidades de la costa oriental del país, luego de que el ciclón Arnab impactara la región este miércoles y dejara un saldo preliminar de tres fallecidos.
El fenómeno, que registró vientos de hasta 150 kilómetros por hora, causó inundaciones, daños en zonas agrícolas y afectaciones en los servicios eléctricos, mientras miles de familias fueron trasladadas a refugios para resguardar sus vidas.
La emergencia obligó a evacuar a más de 180.000 personas en los estados de Andhra Pradesh y Odisha, donde se concentraron las medidas de prevención y asistencia.
Aunque el sistema meteorológico comenzó a desplazarse hacia el norte-noroeste y se espera que pierda fuerza progresivamente, sus efectos mantienen en alerta a las autoridades.
En Nepal también se activaron medidas de vigilancia ante la posibilidad de avalanchas y crecidas repentinas en zonas montañosas, en medio de la preocupación por los antecedentes de inundaciones mortales que afectaron ese país recientemente.






